TURISMO.- La provincia de Cádiz reúne 285 kilómetros de costa y más de 170 kilómetros de playas, entre calas, ensenadas y arenales, con aguas tranquilas y transparentes y olas. Las hay abiertas y a merced del viento y también al resguardo de la brisa, de arenas blancas, cerca de la ciudad, o detrás de un acantilado.

Con 3.000 horas de sol al año; 18 grados de temperatura media anual, y kilómetros de playa. Sin duda Cádiz es ante todo sol y playa. Un destino ideal para disfrutar del contacto con el mar, ya sea el Mediterráneo o el Atlántico. Recorriendo la costa de la provincia, desde Sanlúcar de Barrameda hasta Torreguadiaro, en San Roque, hay playas de todo tipo: vírgenes, urbanas, amplias, rocosas, pequeñas calas… con aguas limpias de un inconfundible color turquesa.

Llaman la atención los acantilados de Los Caños de Meca, en Barbate, y las calas de Conil: unas recoletas y en estado virgen, donde se puede practicar el nudismo, y otras bordeadas por cortados de tierra rojiza.

Playa de Valdevaqueros, Tarifa.

En algunas nos encontramos con monumentos naturales como la duna de la playa de Bolonia, en Tarifa; los corrales de pesca de Punta Candor, en Rota; o la playa del Castillo, de San Fernando, con la punta del boquerón.

En Cádiz es muy frecuente que el mar se encuentre con la montaña, con paisajes de pinares, bosques y marismas. Y playas muy naturales, pero cada una a su manera.

Si en unas destacan los macizos rocosos, en otras solo se puede acceder a nado o a pie. La playa de Bonanza, de Sanlúcar de Barrameda, por ejemplo, está en la desembocadura del Guadalquivir, donde se encuentran las salinas y marismas del Entorno de Doñana.

Playas llenas de historia y ficción
Playas para recrear la mirada son las de La Hierbabuena, que presenta una panorámica estupenda del Parque Natural de la Breña y Marismas de Barbate, y la de Zahora con unas preciosas vistas del Cabo Trafalgar, allí donde se libró la batalla que hoy da nombre a la céntrica Trafalgar Square de Londres y que recuerda la muerte de Nelson.

El litoral tarifeño está incluido en el Parque Natural del Estrecho y en gran parte se lo debe a la belleza de playas como Bolonia, Punta Paloma, El Cañuelo y Zahara de los Atunes. Bolonia es una playa salvaje de arena blanca con una gran duna en recodo, el agua transparente y las ruinas romanas de Baelo Claudia completando el conjunto.

Playa de Santa María del Mar, Cádiz.

En la ensenada de Valdevaqueros, otra duna, la de Punta Paloma, domina el paisaje que ha sido escenario frecuente de anuncios de televisión y presenta una de las vistas más estupendas de la costa africana. La arena fina y dorada y su aspecto salvaje la convierten en una de las playas más espectaculares.

Como lo son las de Zahara de los Atunes, en cuyo pueblo se halla un castillo que ya en el siglo XV funcionaba como fortaleza y factoría de pescado.

Del siglo XVI son las ruinas del Castillo de la isla de Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera, y frente a él la playa de La Barrosa, con 8 kilómetros de extensión.

En el casco antiguo  de Cádiz y flanqueada por dos castillos, el de Santa Catalina y el de San Sebastián, se encuentra la recoleta playa de La Caleta, y sobre su arena el antiguo Balneario de La Palma, hoy convertido en Centro de Arqueología Subacuática. En la película de James Bond titulada Die another day, este balneario se convirtió en centro de referencia del paisaje de Cádiz, como si la ciudad fuera La Habana.

Playa de la Caleta, Cádiz.

Playas de colores
Las playas de Tarifa son también la meca del windsurf y del kitesurf, y no solo para quienes lo practican sino para los que quieran disfrutar del espectáculo: cientos de velas y cometas de colores sobre el mar con el litoral norteafricano al fondo.

Para la práctica del buceo y la pesca con arpón son ideales la playa de Sancti Petri y la Caleta del Agua, de El Puerto de Santa María; y para el buceo con tubo Las Canteras, de Chipiona. Precisamente en Chipiona se encuentra la playa con el faro más alto de España. Desde allí se divisa una panorámica espectacular de los corrales de pesca con abundantes algas, moluscos y peces.

Playa de La Barrosa, Chiclana de la Frontera.

La Victoria es la playa más extensa de Cádiz capital y forma parte de ella todo el año: para pasear, para correr, para nadar, para tomar el sol.

Una playa de cine porque al caer la tarde durante el verano hay proyección de películas en pantalla grande con la arena convertida en patio de butacas. Un uso intensivo compatible con el cuidado de la playa. De hecho fue pionera en conseguir la certificación de gestión medioambiental de la UE. Un reconocimiento a su calidad de la que aún puede presumir y que también ostenta la playa de La Barrosa, de Chiclana.

Playas concurridas como esta, extensas y con gran cantidad de servicios son La Fontanilla, de Conil; o El Carmen, de Barbate. Muy turísticas son también Valdelagrana y Fuentebravía, en El Puerto de Santa María; La Costilla, en Rota; y la playa de Regla y la Cruz del Mar, en Chipiona. Otras, como las de Sotogrande, La Alcaidesa, Atlanterra o La Ballena, congregan también a todos los que se alojan en estas urbanizaciones turísticas.

Playa de Camposoto, San Fernando.

Si te gusta navegar
Si te gusta el mar, cruzar la Bahía de Cádiz es una opción indispensable. Las salidas en catamarán son muy frecuentes. Un paseo delicioso para ir desde la capital a El Puerto de Santa María o también a Rota.

Otra propuesta sugerente es navegar por la Bahía y rodear las murallas y el castillo de Santa Catalina hasta contemplar la ciudad de Cádiz desde el mar, con la playa de La Caleta como punto de retorno.

Cuando llega el verano no puedes perderte el viaje a la puesta de sol rojo. Un paseo en barco al atardecer que parte del puerto de Sancti Petri, en Chiclana, y se adentra en el mar para ver cómo se pone el sol frente a la mítica isla de Hércules, el que separó Europa de África. No es una puesta de sol cualquiera. En la Costa de la Luz y por el llamado efecto Raileigh el sol se convierte en una bola roja incandescente y se hunde lentamente en el mar. Es sobrecogedor e inolvidable.

José María Caballero / Turmares.

Desde Sanlúcar de Barrameda, cruzando el río Guadalquivir a bordo del buque Real Fernando, entrarás en Doñana. El barco irá atracando en diferentes puntos para conocer y disfrutar de este parque nacional y del natural que lo rodea. El buque está atracado en Bajo de Guía, frente a la antigua fábrica de Hielo, que recoge una exposición muy interesante sobre la riqueza de Doñana.

Entre delfines y ballenas
Increíble pero cierto. En Tarifa varias empresas se dedican al avistamiento de cetáceos. Podrás navegar por el Estrecho de Gibraltar, con vistas al continente africano, mientras disfrutas del paso de las orcas en verano y de las ballenas y los defines todo el año porque son especies residentes en este tramo de agua de 14 kilómetros que une el sur de Europa con el norte de África.

(Fuente: ‘Disfruta Cádiz’, de Cádiz Turismo / Diputación)

 

*La provincia de Cádiz y sus 285 kilómetros de costas

* Guía con las 83 playas de los 16 municipios costeros

*Un visualizador con todas las playas de Andalucía